Dos de cada tres argentinos se quedan sin plata el día 20 del mes.

Llegar a fin de mes se convirtió en un desafío para gran parte de las familias argentinas.

Un informe de la consultora Zentrix reveló que la mayoría de los argentinos agota sus ingresos antes del día 20. La clase media recurre al endeudamiento para pagar servicios y gastos esenciales, mientras que los jóvenes aparecen entre los sectores más afectados por la pérdida de poder adquisitivo.

Llegar a fin de mes se convirtió en un desafío para gran parte de las familias argentinas. El deterioro del poder adquisitivo y el aumento de los gastos fijos del hogar reducen la capacidad de compra y obligan a cada vez más personas a recurrir al crédito para cubrir necesidades básicas.

La plata no alcanza: crece el endeudamiento de los hogares

Según el Monitor de Opinión Pública (MOP), elaborado por la consultora Zentrix con datos correspondientes a septiembre, dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos, como máximo, el día 20 de cada mes. El relevamiento también advierte sobre el avance del endeudamiento entre los hogares de ingresos medios y bajos.

En este escenario, las deudas ya no están vinculadas únicamente con compras extraordinarias. Para muchas familias, representan una alternativa para afrontar gastos cotidianos, como alimentos, medicamentos, tarifas y servicios públicos.

La clase media, entre las deudas y los gastos fijos

El informe señala que el 51,4% de los hogares de clase media se queda sin recursos financieros antes de terminar el mes, mientras que el 47,1% de las personas de este segmento contrajo deudas durante el último semestre.

Uno de los datos más relevantes es el peso de los servicios públicos en el presupuesto familiar. De acuerdo con el relevamiento, el 29% de los hogares de ingresos medios debió financiar el pago de tarifas y servicios, frente al 18,2% registrado entre los sectores de menores ingresos y al 4,7% correspondiente a la clase alta.

La necesidad de cubrir estos compromisos con crédito refleja las dificultades para sostener los gastos habituales con los ingresos disponibles. A su vez, las cuotas acumuladas de meses anteriores reducen el dinero con el que cuentan las familias para afrontar el período siguiente, lo que puede profundizar el ciclo de endeudamiento.

La brecha social: quiénes llegan con más dificultades a fin de mes

Los resultados del MOP muestran diferencias importantes según el nivel socioeconómico. En los hogares de menores ingresos, la falta de dinero antes de finalizar el mes aparece con mayor intensidad.

Estos son los principales datos del relevamiento:

  • Clase baja: el 83,3% agota sus fondos antes del día 20 y el 68,1% se endeudó recientemente para comprar alimentos o medicamentos.
  • Clase media: el 51,4% se queda sin recursos antes de terminar el mes y el 47,1% contrajo deudas durante los últimos seis meses.
  • Clase alta: el 61,9% conserva capacidad de ahorro y destina el crédito principalmente a la compra de bienes durables.
    Menores de 40 años: el 72% no llega a la tercera semana del mes con dinero disponible.

Las cifras evidencian que la dificultad para llegar a fin de mes atraviesa a distintos sectores sociales, aunque su impacto es más pronunciado entre los hogares de menores ingresos. En la clase media, en tanto, el financiamiento de gastos esenciales ocupa un lugar significativo en la economía doméstica.

El pedido de regulaciones al mercado crediticio

El avance de las deudas también abrió el debate sobre las condiciones de acceso al financiamiento y los riesgos de la morosidad. Según el informe, el 67% de los consultados pidió regulaciones en el mercado crediticio para prevenir situaciones de endeudamiento persistente.

El dato refleja la preocupación por la posibilidad de que las familias acumulen compromisos financieros que luego no puedan afrontar con sus ingresos habituales.

Mientras los gastos básicos absorben una proporción cada vez mayor del presupuesto, la capacidad de ahorro queda condicionada y el crédito aparece como una herramienta para cubrir necesidades inmediatas.

El panorama que describe el relevamiento de Zentrix pone el foco en una de las principales dificultades de la economía cotidiana: no solo cuánto dinero ingresa a los hogares, sino cuánto tiempo alcanza para cubrir los gastos esenciales sin recurrir a nuevas deudas.