
La crecida de ríos y arroyos provoca cortes de rutas, comunidades aisladas y evacuaciones en Misiones y Corrientes, mientras Chaco enfrenta el riesgo de quedar incomunicado. El desborde del arroyo Paranay interrumpió la Ruta Nacional 12 y dejó sin conexión vial directa a miles de habitantes. Las autoridades mantienen operativos de emergencia ante la posibilidad de nuevas inundaciones.
El Litoral argentino atraviesa una situación crítica por las intensas lluvias y la crecida de los ríos Paraná y sus afluentes. Misiones concentra algunos de los mayores inconvenientes viales, con rutas interrumpidas, pasos fronterizos suspendidos y dificultades para garantizar el abastecimiento de combustible. En Corrientes ya se registraron evacuaciones, mientras que en Chaco crece la preocupación por el posible aislamiento de comunidades ribereñas.

La emergencia se desarrolla en un contexto de aumento de los caudales asociado al fenómeno climático El Niño, que incrementa el riesgo de inundaciones en distintas zonas de la región.
Misiones: la Ruta Nacional 12, cortada por la crecida
Uno de los puntos más críticos se encuentra sobre la Ruta Nacional 12, donde Vialidad Nacional y las fuerzas de seguridad dispusieron el corte total y preventivo del puente sobre el arroyo Paranay.
Según los datos difundidos, el nivel del cauce llegó a crecer aproximadamente 10 centímetros por hora. La circulación vehicular y peatonal quedó interrumpida desde el mediodía del miércoles.
El corte comprende el tramo entre el acceso a El Alcázar, a la altura del kilómetro 1.501,50, y la rotonda de la avenida Los Fundadores, en el kilómetro 1.540,60 de Eldorado.
La interrupción afecta la conexión directa de Montecarlo, Puerto Piray y Caraguatay con otros puntos de Misiones. En el caso de Montecarlo, la situación compromete a una población cercana a los 20.000 habitantes.
Para viajar entre Posadas y Puerto Iguazú, se informó un desvío por la Ruta Provincial 211, la Ruta Nacional 14 y la Ruta Provincial 17, pasando por Dos Hermanas hasta llegar a Eldorado. El recorrido alternativo implica sumar más de 100 kilómetros, según el trayecto y el punto de partida, por caminos afectados por las precipitaciones.

Emergencia sanitaria y restricciones de combustible
El aislamiento vial también genera dificultades para garantizar la atención médica y el abastecimiento de productos esenciales.
El comité de crisis de Montecarlo, encabezado por la viceintendenta a cargo, Kathia Joerg, coordinó con el intendente de Eldorado, Rodrigo Durán, el traslado preventivo de siete pacientes que necesitan tratamiento periódico de hemodiálisis al Hospital SAMIC de Eldorado.
En El Alcázar, el intendente Eduardo Vázquez informó que se mantiene el monitoreo de la calzada. También señaló que, si el agua cubre completamente el asfalto, la atención médica de urgencia podría derivarse al Hospital de Puerto Rico.
La posibilidad de que los camiones cisterna no puedan llegar a la zona provocó largas filas en las estaciones de servicio y restricciones en la venta de combustible.
Entre las medidas informadas se encuentran:
Estación Shell: límite de 200 litros por factura para compras en cuenta corriente y de 25 litros para ventas al contado.
YPF de la Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo: agotamiento de las existencias de nafta súper y reserva del combustible restante para vehículos y servicios esenciales.
Transporte público: la empresa Kruse restringió sus recorridos a la conexión entre Montecarlo y Puerto Piray, con frecuencias limitadas.
Más rutas y pasos fronterizos afectados
La emergencia también alcanza a otros sectores de la red vial misionera.
La Ruta Nacional 14 presenta un corte entre los kilómetros 895 y 896, en Campo Viera, por obras de Vialidad Nacional que, según lo informado, demandarían alrededor de 20 días. El tránsito se desvía por el casco urbano.
En la Ruta Provincial 103, el acceso al puerto de Santa Ana permanece interrumpido. Además, el desborde del arroyo Garupá obligó a cortar un camino vecinal en Profundidad, sobre el puente que conecta los parajes Tacuaruzú y Sol de Mayo. La situación afecta también el acceso a la comunidad mbya guaraní Urunday-Tí.
A esto se suma la suspensión de 13 conexiones fluviales entre Argentina y Paraguay, además del servicio de botes a remo entre Puerto Leoni y Edelira.
Entre los pasos afectados figuran las conexiones de Puerto Candelaria, Santa Ana, San Ignacio, Puerto Rico, Garuhapé, Paranay, Montecarlo, Puerto Piray, Victoria, Eldorado, Mado, Wanda y Puerto Libertad con localidades paraguayas.
La suspensión de estos servicios perjudica los traslados habituales de habitantes de ambas márgenes y complica la circulación fronteriza.
Corrientes: evacuaciones en la isla Apipé
En Corrientes, la crecida del río Paraná obligó a evacuar a 57 personas en la isla Apipé, donde las autoridades mantienen operativos de asistencia.
El gobernador Juan Pablo Valdés recorrió la zona y confirmó la distribución de víveres para las familias afectadas y forraje para los animales. De acuerdo con el intendente Gustavo Figueredo, los evacuados fueron alojados en viviendas de familiares y casas de fin de semana prestadas.
El río Paraná alcanzó una altura de 4,45 metros y las estimaciones difundidas advierten que podría llegar a los 5 metros en Apipé. Si se alcanza ese nivel, alrededor del 45% de la isla podría quedar bajo el agua, en un escenario que recuerda a la histórica inundación de 1983.
La emergencia también afecta a la actividad ganadera. Se puso en marcha un operativo para trasladar aproximadamente 2.000 cabezas de ganado de las islas Apipé Grande y Apipé Chica hacia tierra firme. Según los datos informados por Carlos Roldán, hasta el momento del reporte se habían evacuado unas 500.
En Itatí, las autoridades declararon la emergencia municipal ante el avance del agua y la posibilidad de que la situación empeore.
Alerta por la crecida del Paraná
El director de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovinson, advirtió que la onda de crecida podría superar los niveles de evacuación entre el 20 y el 21 de octubre.
Las zonas bajo seguimiento incluyen San Antonio, Ituzaingó, Itatí, Paso de la Patria y Corrientes capital. La evolución dependerá de los caudales y de las condiciones hidrológicas de los próximos días.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre las poblaciones ribereñas y la necesidad de reforzar la asistencia ante eventuales evacuaciones.
Chaco teme quedar aislado
En Chaco, la preocupación se concentra en la Isla del Cerrito, ubicada en la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay.
El intendente José Luis García advirtió sobre el riesgo de que la localidad quede completamente aislada por vía terrestre si continúa aumentando el nivel de los ríos.
La situación mantiene en alerta a las comunidades de la región, donde los cortes de caminos y las inundaciones pueden dificultar el acceso a servicios básicos, la provisión de alimentos y la asistencia sanitaria.
Una emergencia que mantiene en alerta a toda la región
Los cortes viales, las evacuaciones y las restricciones de abastecimiento muestran la magnitud de los problemas que enfrenta el Litoral argentino. En Misiones, el principal desafío es recuperar las conexiones y garantizar los servicios esenciales; en Corrientes, evitar que la crecida alcance zonas más pobladas y proteger a las familias y al ganado; y en Chaco, prevenir el aislamiento de las comunidades ribereñas.
Mientras continúa el monitoreo de los ríos y arroyos, las autoridades recomiendan respetar los cortes preventivos y consultar los reportes oficiales antes de emprender viajes por las zonas afectadas.
La evolución de los niveles del Paraná será determinante para conocer el alcance de la emergencia en los próximos días.



