
La Municipalidad avanza con obras de infraestructura hídrica para mejorar los desagües y reducir los anegamientos en la capital. El plan incluye la adecuación de dos canales, la reconstrucción de cinco alcantarillas y nuevas intervenciones en barrios estratégicos antes de la temporada de lluvias.
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán avanza con un conjunto de obras destinadas a mejorar el drenaje urbano y reducir el impacto de las tormentas intensas. Con una inversión compartida de $1.500 millones, el municipio ejecuta trabajos de infraestructura hídrica en el barrio 360 Viviendas, en el marco del Plan de Emergencia Hídrica impulsado por la intendenta Rossana Chahla.
La inauguración de las obras está prevista para el martes 20 de octubre. Las intervenciones buscan dar respuesta a los anegamientos que históricamente afectaron a sectores de la zona sur de la capital, especialmente durante los períodos de precipitaciones intensas.
Dos canales y cinco alcantarillas para mejorar el drenaje
Los trabajos comprenden la adecuación del canal Sur Nueva Esperanza y el mejoramiento del canal Norte Alejandro Heredia, con una extensión total informada de 1.500 metros.
El proyecto también incluyó la demolición y reconstrucción de cinco alcantarillas de hormigón, reemplazadas por estructuras de mayor capacidad para facilitar el escurrimiento del agua de lluvia.
Estas obras apuntan a agilizar el desagote en las zonas más bajas y mejorar la capacidad de respuesta del sistema pluvial frente a las tormentas estivales.
La intervención forma parte de una estrategia de infraestructura preventiva que busca reducir los riesgos de inundaciones y mejorar las condiciones de vida de los vecinos.
Las obras llegarán a más barrios de la capital
El secretario de Obras Públicas municipal, Claudio Bravo, confirmó que el programa continuará en otros sectores de San Miguel de Tucumán.
Entre las zonas contempladas se encuentran los barrios Margarita, Kennedy y San Fernando, además de la avenida Américo Vespucio. Allí se prevé instalar imbornales y desarrollar canalizaciones secundarias para optimizar la captación y conducción del agua.
En paralelo, el municipio mantiene tareas de limpieza de colectores pluviales para retirar residuos que puedan obstruir los desagües. También desarrolla un operativo de bacheo en calles deterioradas por filtraciones y problemas vinculados con el agua.
Buscan financiamiento para grandes colectores
Además de las intervenciones en marcha, la Municipalidad inició gestiones para conseguir financiamiento externo destinado a dos proyectos de mayor envergadura: los colectores Norte-Panamá y Alsina.
Estas futuras obras buscan ampliar la infraestructura de drenaje y reforzar la capacidad del sistema pluvial de la capital frente a episodios de lluvias intensas.
Con trabajos en distintos barrios, mantenimiento de los desagües y nuevos proyectos en etapa de búsqueda de recursos, la gestión municipal procura fortalecer la prevención hídrica y reducir la vulnerabilidad de San Miguel de Tucumán ante las tormentas.
La ejecución y continuidad de estas intervenciones serán claves para evaluar su impacto sobre los anegamientos históricos y la capacidad de la ciudad para afrontar la próxima temporada de lluvias.



