Manzur junto al pueblo, el peronismo libertario en el palco vip.

El calendario oficial transcurre entre escenarios, ponchos de gala y palcos VIP de festivales financiados con recursos públicos.

Para la cúpula provincial los festivales tucumanos solo llevan nombre de populares porque el rechazo a estar entre lo «popular» es notable en cada evento, con el vecino nunca, en el vip siempre.

La geografía política de Tucumán atraviesa días de marcados contrastes. Por un lado, las comunas y municipios del interior exhibe un mapa signado por necesidades urgentes: caminos de tierra deteriorados, drenajes deficientes e infraestructura básica a la espera de mantenimiento antes de la llegada de las tormentas estaciónales. Por el otro, el calendario oficial transcurre entre escenarios, ponchos de gala y palcos VIP de festivales financiados con recursos públicos.

La disparidad de prioridades reactivó el debate interno en el peronismo tucumano. Dirigentes del sector que encabeza el senador Juan Manzur mantienen recorridas territoriales mano a mano con vecinos y familias de trabajadores en barriadas populares como El Cruce, en Famaillá, donde la preocupación central pasa por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.

En contraste, la cúpula del Ejecutivo provincial, encabezada por la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro del Interior, Darío Monteros, muestra una marcada preferencia por las postales festivas.

El senador Juan Manzur en un encuentro con los vecinos en el interior de Tucumán.
El Interior en espera: entre el barro y las luces del escenario

El rol del Ministerio del Interior resulta clave en la organización institucional de la provincia. Su función primaria es la articulación técnica y financiera con municipios y comunas rurales para garantizar servicios esenciales, obras de saneamiento y la preparación de los caminos productivos. Sin embargo, el despliegue territorial de las autoridades en los últimos días ha tenido como epicentro los eventos masivos. La presencia de funcionarios en sectores VIP de festivales populares contrasta con la realidad del vecino que transita calles anegadas cada vez que el clima se complica.

La utilización de fondos públicos para eventos de entretenimiento abre el interrogante sobre el criterio de asignación presupuestaria en momentos donde las urgencias sociales exigen presencia efectiva en el terreno y no fotos de ocasión.

Dos modelos de gestión a la vista del vecino

Cuando las condiciones socioeconómicas apremian, la política suele quedar expuesta en sus gestos de cercanía. Mientras un sector encabezado por Manzur sostiene encuentros informales en las puertas de las casas para escuchar el reclamo cotidiano, la conducción del gobierno provincial parece optar por la distancia protectora que ofrecen las vallas de contención y los escenarios principales.

El escenario político tucumano muestra así una encrucijada: por un lado, quienes buscan sostener el contacto territorial diario; por el otro, una gestión provincial que prioriza la visibilidad en celebraciones públicas mientras el interior profundo aguarda soluciones de fondo.