Matías Serrano, uno de los dos tucumanos que habían sido demorados en Miami durante el megaoperativo antinarco denominado “Pantera Rosa”, fue deportado hacia la Argentina por las autoridades de los Estados Unidos. La decisión se concretó luego de que la DEA (Drug Enforcement Administration) desestimara la formulación de cargos penales en su contra tras no hallar sustancias ilícitas ni armas en su poder.
No obstante, al momento de verificar su estatus migratorio, se constató que Serrano permanecía de manera irregular en territorio estadounidense desde aproximadamente 2019, tras haber excedido el plazo de permanencia de su visa. Por este motivo, fue derivado al ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), organismo que ejecutó su expulsión inmediata.

Cómo operaba la red «Pantera Rosa» desarticulada por la DEA
La investigación que desencadenó el procedimiento en Miami-Dade comenzó en abril a través de agentes encubiertos que realizaron compras vigiladas. La red utilizaba un grupo de WhatsApp —identificado con la foto de perfil del conocido dibujo animado— para coordinar pedidos y comercializar sustancias como cocaína, marihuana, tusi y MDMA.
El abogado defensor de Serrano, Juan Guerrero, explicó que la vinculación de su cliente con la causa surgió a partir de su relación de amistad con Santiago Luján (25), un joven bonaerense señalado como presunto vendedor. “Se sacaban fotos juntos y las publicaban. Por eso investigaron a mi cliente. Al abordarlo tenía 45.000 dólares, pero se acreditó que provenían de su trabajo en una agencia de compra y venta de autos usados”, aclaró el letrado.




