
El Decano ganó 2 a 0 ante Talleres por el Torneo Proyección de Reserva, pero el resultado quedó opacado por una violenta pelea en el complejo de Ojo de Agua.
Integrantes del cuerpo técnico cordobés y simpatizantes tucumanos protagonizaron un enfrentamiento que quedó registrado en video.
Del triunfo a los golpes en Ojo de Agua
Atlético Tucumán derrotó 2 a 0 a Talleres de Córdoba por el Torneo Proyección de Reserva. Sin embargo, la victoria del equipo tucumano quedó en segundo plano tras los graves incidentes registrados en el Complejo José Salmoiraghi, en Ojo de Agua.
Una vez finalizado el encuentro, integrantes del cuerpo técnico del conjunto cordobés y simpatizantes del Decano se enfrentaron a golpes. La situación escaló rápidamente y derivó en una pelea entre varias personas, cuyas imágenes comenzaron a circular en las redes sociales.
Los goles de Vallejo y Abeldaño le habían dado el triunfo al conjunto tucumano, en un partido que también terminó con varios expulsados. No obstante, la tensión no desapareció con el pitazo final y el episodio de violencia terminó marcando la jornada.
Los hermanos Acosta, involucrados en el enfrentamiento
Entre las personas señaladas como protagonistas de los incidentes aparecen Rodrigo Acosta, entrenador de la Reserva de Talleres, y su hermano Lautaro Acosta, integrante del cuerpo técnico del equipo cordobés.
El enfrentamiento quedó registrado en un video filmado por una persona presente en el complejo. Las imágenes muestran empujones y golpes de puño entre varios involucrados, mientras otras personas intentan intervenir para frenar la pelea.
La difusión del material generó repercusiones entre los hinchas de ambos clubes y volvió a poner el foco sobre los hechos de violencia que pueden producirse alrededor de los partidos de las categorías formativas y de Reserva.
Un episodio que vuelve a encender las alarmas
Los hermanos Rodrigo y Lautaro Acosta ya habían quedado vinculados a distintos episodios polémicos durante sus trayectorias en el fútbol, especialmente en su etapa relacionada con Lanús. Esta vez, el incidente se produjo mientras ambos integran el cuerpo técnico de la Reserva de Talleres.
Por el momento, el enfrentamiento tomó estado público a partir de las imágenes difundidas después del encuentro. No se informaron en el material disponible detalles confirmados sobre posibles sanciones o medidas disciplinarias posteriores.
Lo ocurrido en Ojo de Agua deja una preocupación que trasciende el resultado deportivo: la seguridad en los partidos de Reserva y la necesidad de prevenir enfrentamientos entre cuerpos técnicos y simpatizantes, incluso después de que termina el juego.
El 2 a 0 de Atlético Tucumán quedó así opacado por una escena de violencia que desplazó al fútbol del centro de la atención.



