EDET podría seguir en Tucumán hasta 2085.

El Gobierno provincial volvió a extender los plazos para avanzar con la licitación del paquete mayoritario de acciones de EDET. El proceso no implica una venta directa de la distribuidora y tiene un punto clave: la cláusula de preferencia que podría permitirle al actual grupo controlante conservar el dominio.

La posibilidad de que EDET continúe operando en Tucumán hasta 2085 volvió a quedar en el centro de la discusión luego de que el Gobierno provincial solicitara una nueva prórroga para avanzar con el proceso de licitación del paquete mayoritario de acciones de la empresa. El dato generó preocupación por la extensión del vínculo contractual, especialmente en un contexto en el que el servicio eléctrico recibe cuestionamientos de usuarios y sectores políticos.

El pedido fue impulsado por el gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, y contempla extender los plazos hasta el 31 de diciembre. Se trata de una nueva postergación dentro de un proceso que ya había sido prorrogado anteriormente.

La discusión, sin embargo, no gira solamente alrededor de los tiempos: detrás de la licitación existe un mecanismo contractual que puede ser determinante para definir quién tendrá el control mayoritario de EDET.

Qué se licita y por qué Norelec tiene una ventaja

La convocatoria no significa que EDET vaya a ser vendida como empresa. Lo que se pone en juego es la posibilidad de que un nuevo grupo inversor acceda al paquete mayoritario de acciones. El contrato de concesión establece que, cada 10 años, existe una instancia para que el grupo inversor pueda retirarse y se habilite una licitación.

El punto central aparece en la denominada cláusula de preferencia. Si un nuevo interesado presenta una oferta por las acciones, el actual grupo controlante puede igualarla y conservar el paquete. En la actualidad, Norelec, una sociedad anónima unipersonal, concentra aproximadamente el 61% de las acciones de EDET, por lo que esa cláusula podría resultar decisiva durante el proceso.

El pedido de EDET y el interrogante sobre su desempeño

La nueva prórroga tiene además un antecedente inmediato. EDET pidió extender los plazos argumentando que los cambios en el esquema de subsidios y las nuevas tarifas energéticas nacionales modificaron las condiciones de cobranza y dificultaron establecer con precisión el valor del paquete accionario. El proceso también está atravesado por un acuerdo entre la empresa y la Provincia que acompañó el pedido enviado a la Legislatura.

Pero existe otro requisito que puede ser todavía más relevante: para que la cláusula de preferencia pueda entrar en juego debe existir una evaluación favorable sobre el desempeño de la concesionaria durante el período correspondiente. Allí aparece el papel del ERSEPT y de otros organismos que intervienen en el proceso. En las últimas semanas, además, surgieron dudas alrededor de un dictamen que habría quedado condicionado y que debía pronunciarse sobre la calidad de la prestación del servicio.

El escenario suma así varios interrogantes: la nueva fecha de la licitación, el valor del paquete accionario, la evaluación del servicio y la eventual aplicación de la cláusula de preferencia. Mientras el Gobierno busca completar el proceso antes de fin de año, la discusión de fondo permanece abierta: quién tendrá el control mayoritario de EDET y bajo qué condiciones continuará la prestación del servicio eléctrico en Tucumán.