Fútbol, romance, drogas, armas y venganza en redes.

La Justicia procesó a dos hombres por exhibir armas de fuego para amenazar a Facundo Ale. Los motivos de una pelea que genera preocupación entre las autoridades.

Primero fue en las tribunas de San Martín. Después, en el barrio La Ciudadela. Luego continuó en una fiesta en Tafí Viejo. Ahora, en las redes sociales. El enfrentamiento entre dos grupos, que se mantiene desde hace por lo menos dos años, genera preocupación entre las autoridades judiciales y policiales. La mayoría de sus integrantes está detenida o procesada y varios esperan ser enjuiciados.

El sábado, por pedido del fiscal Mariano Fernández, Jorge Anaya González y Nicolás Vargas fueron procesados por tenencia de armas de guerra e incumplimiento de una orden judicial. Ambos se habrían fotografiado con pistolas Glock con cargadores caracol y una ametralladora.

Facundo Ale y Rocío Olea publicaron esa foto bromeando con un arma.

Ricardo Fanlo y Agustín Monteros, defensores de Facundo Ale, sostuvieron que las imágenes fueron difundidas para intimidar a su asistido y a otros testigos. El ataque se produjo días después de que presentaran el testimonio de Rocío Olea, quien declaró que Javier “Chuky” Casanova, Anaya González y Vargas habían planeado asesinar al hijo de Ángel “El Mono” Ale.

El fiscal Fernández ordenó nueve allanamientos para encontrar las armas y detener a los denunciados. Las medidas dieron resultado negativo y, al día siguiente, los buscados se presentaron ante las autoridades.

las personas que quieren matarlo.

En una audiencia realizada el sábado, el juez Sebastián Norniella Parache dictó la prisión preventiva de Anaya González y Vargas por 45 días, bajo la modalidad de arresto domiciliario. La medida se tomó porque ambos habrían incumplido las reglas de conducta impuestas por la Justicia por el tiroteo que mantuvieron con Ale en una fiesta electrónica.

“Lo primero que hay que decir es que las pistolas y la ametralladora fueron muy bien logradas con Inteligencia Artificial. Esas armas no existen”, sostuvo Facundo Herrera, abogado de los dos detenidos.

Versiones sobre el origen del conflicto

En un primer momento, se creyó que la pelea estaba vinculada con una interna por el poder de la barra brava de San Martín. “Chuky” pretendía controlar la tribuna, mientras que Facundo Ale estaba aliado con Santiago “Cara i’ Gota” Villafañe, enfrentado con Casanova.

Luego surgió otra versión: Ale y Anaya González se habrían enfrentado por Rocío Olea, quien fue pareja de ambos. “Ese es el verdadero trasfondo de esta historia. Hay una pelea por polleras”, indicó Herrera.

Rocío Olea fue pareja de Facundo Ale y de Anaya González.

Para los investigadores, sin embargo, el origen del conflicto sería otro. Según los indicios reunidos, ambos grupos estarían protagonizando una disputa por el dominio territorial del tráfico de drogas.

Un robo y un intento de venganza

Todo habría comenzado en octubre de 2024. Según una versión, Facundo Ale y “Cara i’ Gota” Villafañe se presentaron en una casa de Villa Carmela donde habrían golpeado a la dueña y robado al menos cuatro kilos de cocaína que pertenecerían a “Chuky” Casanova y Walter “Petiso David” Lobos.

Semanas después, Ale fue atacado a tiros en La Ciudadela desde una Renault Oroch negra. Resultó herido, pero sobrevivió. Olea acusó a Casanova, Anaya González y Vargas por el ataque. En un video grabado por los agresores se escucha: “Se trabó la metra”.

En diciembre de ese año, una bandera apareció en la tribuna de San Martín acusando a “Chuky” y “Petiso David” de ser los principales narcos de Tucumán. Tiempo después, “El Mono” Ale reconoció que había ordenado confeccionarla y colocarla.

Tras una supuesta tregua, el conflicto volvió a escalar el 21 de septiembre de 2025, cuando Ale, Anaya González y Vargas se enfrentaron a tiros durante una fiesta en La Floresta, en Tafí Viejo. Los tres fueron procesados y esperan ser enjuiciados.


Para los investigadores, sin embargo, el origen del conflicto sería otro. Según los indicios reunidos, ambos grupos estarían protagonizando una disputa por el dominio territorial del tráfico de drogas.

Un robo y un intento de venganza

Todo habría comenzado en octubre de 2024. Según una versión, Facundo Ale y “Cara i’ Gota” Villafañe se presentaron en una casa de Villa Carmela donde habrían golpeado a la dueña y robado al menos cuatro kilos de cocaína que pertenecerían a “Chuky” Casanova y Walter “Petiso David” Lobos.

Semanas después, Ale fue atacado a tiros en La Ciudadela desde una Renault Oroch negra. Resultó herido, pero sobrevivió. Olea acusó a Casanova, Anaya González y Vargas por el ataque. En un video grabado por los agresores se escucha: “Se trabó la metra”.

En diciembre de ese año, una bandera apareció en la tribuna de San Martín acusando a “Chuky” y “Petiso David” de ser los principales narcos de Tucumán. Tiempo después, “El Mono” Ale reconoció que había ordenado confeccionarla y colocarla.

Tras una supuesta tregua, el conflicto volvió a escalar el 21 de septiembre de 2025, cuando Ale, Anaya González y Vargas se enfrentaron a tiros durante una fiesta en La Floresta, en Tafí Viejo. Los tres fueron procesados y esperan ser enjuiciados.

Javier “Chuky” Casanova.

A partir de ese tiroteo surgieron otros vínculos con investigaciones por narcotráfico. A Anaya González le secuestraron tres kilos de flores de marihuana en la vivienda donde cumplía arresto domiciliario.

“Chuky” Casanova, sobreseído por el tiroteo, fue procesado por tenencia simple de droga luego de que le encontraran 34 gramos de cocaína durante un allanamiento.

En la casa de “Petiso David” Lobos tampoco encontraron las armas que buscaban, pero sí marihuana. Luego, el fiscal federal Agustín Chit lo acusó de dirigir una asociación ilícita dedicada al lavado de activos presuntamente provenientes del narcotráfico.

Por su parte, Santiago “Cara i’ Gota” Villafañe fue detenido acusado de tirotear la casa de una vecina del barrio Oeste II y trasladado al penal de Benjamín Paz.

El caso del tiroteo todavía debe llegar a juicio. Mientras tanto, el enfrentamiento entre estos grupos continúa bajo la mirada de las autoridades judiciales y policiales.

Santiago “Cara i’ Gota” Villafañe.