Analistas privados anticipan que el IPC del mes no bajará del 1,7%, empujado por frutas y verduras. Carnes, ropa y combustibles asoman como las próximas presiones sobre el bolsillo.
El próximo dato de inflación no traería alivio: según los relevamientos de consultoras privadas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre tendría un piso similar al de agosto, en torno al 1,7%, sin que ninguna proyección lo ubique por debajo de esa cifra.
Frutas y verduras, el motor del próximo dato
El principal impulso vendría, otra vez, de la mesa de los argentinos. Según la consultora C&T, dirigida por María Castiglioni, la inflación de septiembre se mantendría en niveles similares a los de agosto, e incluso podría trepar hasta el 1,8%, arrastrada por la suba de frutas y verduras registrada durante la tercera semana del mes.
Las carnes, en cambio, no mostraron aumentos en agosto ni en lo que va de septiembre, aunque acumulan una suba interanual del 43%, diez puntos por encima del IPC general. Ese desfasaje ya generó un cambio de hábito en el consumo: la ingesta de carne vacuna cayó a 46 kilos anuales por persona, mientras crece la demanda de carne de cerdo, más barata en comparación. De cara al último trimestre del año, se esperan además fuertes subas estacionales en el rubro cárnico.
Ropa y combustibles, las próximas presiones
Más allá de los alimentos, otros dos frentes empiezan a asomar como riesgo para los próximos meses. Por un lado, la indumentaria: los precios venían rezagados, pero recién ahora comienzan a definirse los aumentos por el cambio de temporada hacia primavera-verano, ajustes que se sostendrán al menos hasta enero y que impactarán en el costo de vida.
Por otro, los combustibles. En los últimos días las principales petroleras empezaron a trasladar a los surtidores subas de entre el 2% y el 5% en naftas y gasoil, en sintonía con el salto del petróleo internacional por encima de los US$100, impulsado por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán. YPF fue la última en sumarse, con un incremento del 1% a partir del sábado. Sin embargo, ese ajuste no llegará a tiempo para incidir en el IPC de septiembre: su impacto se reflejará recién en el índice de octubre.
Los precios mayoristas ya venían acelerando
El escenario se completa con otro dato de referencia: los precios mayoristas subieron 2,1% en agosto, según el INDEC, 1,3 puntos por encima del 0,8% registrado en julio. Esa suba del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) superó incluso a la inflación minorista del mismo mes, que fue del 1,7%. Con este resultado, el índice mayorista acumula un alza del 19,1% en los primeros ocho meses del año y del 29,8% en los últimos doce meses.
El avance de agosto estuvo explicado por subas del 2,1% en productos nacionales y del 2,9% en importados. Dentro de los rubros locales, el organismo destacó la incidencia de petróleo crudo y gas (0,71 puntos porcentuales), productos agropecuarios (0,25 puntos), alimentos y bebidas (0,17 puntos), productos refinados del petróleo (0,14 puntos) y vehículos automotores, carrocerías y repuestos (0,10 puntos).




