Villarruel desafió a Milei: “Lo de Malvinas es una cortina de humo”

“Lo de Milei con Malvinas es una cortina de humo para entregar la Patagonia. Lo sé de adentro. No me callo más”. 

La vicepresidenta cuestionó el giro del Gobierno sobre Malvinas y reavivó una interna que ya no logra disimularse.

La interna entre Javier Milei y Victoria Villarruel volvió a quedar expuesta y esta vez tuvo a las Islas Malvinas como escenario de una disputa política cada vez más visible.
La vicepresidenta cuestionó públicamente la estrategia del Gobierno nacional y, según declaraciones difundidas el 13 de septiembre, sostuvo: “Lo de Milei con Malvinas es una cortina de humo para entregar la Patagonia. Lo sé de adentro. No me callo más”. 

La frase cayó como una piedra en medio de una relación política que desde hace tiempo atraviesa fuertes diferencias. Villarruel, además, tiene un vínculo personal con la causa Malvinas por ser hija de un veterano de la guerra.

El giro de Milei que abrió otra grieta

El Gobierno modificó durante septiembre el tono de su política sobre Malvinas. El 3 de septiembre, Milei afirmó que las islas son argentinas “por historia y por derecho” y anunció medidas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en el área.

Luego, la Casa Rosada impulsó procedimientos contra empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas y envió al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

El propio Presidente llevó el reclamo a Naciones Unidas el 23 de septiembre. Allí pidió al Reino Unido retomar las negociaciones y sostuvo que la Argentina había elegido una defensa “pacífica, práctica y efectiva” de su posición.

Pero el cambio de discurso también abrió cuestionamientos. Distintos medios señalaron que Milei había sostenido anteriormente posiciones diferentes respecto de la autodeterminación de los habitantes de las islas.

Una interna que dejó de ser un secreto

La discusión sobre Malvinas se suma a otras diferencias públicas entre Milei y Villarruel. La vicepresidenta ya había planteado posiciones propias sobre cuestiones económicas y productivas, mientras que el vínculo con la Casa Rosada se fue deteriorando.
Ahora, la disputa se instala sobre una causa especialmente sensible para la sociedad argentina.

La interpretación de que el Gobierno utiliza Malvinas para desplazar otros temas también apareció en análisis periodísticos. Página/12, por ejemplo, planteó que la agenda sobre soberanía podía desplazar del centro de la discusión los conflictos legislativos relacionados con endeudamiento y discapacidad.

La acusación de Villarruel, sin embargo, va mucho más allá: habla directamente de una supuesta utilización política de Malvinas y vincula esa estrategia con la Patagonia. Se trata de una afirmación de la vicepresidenta que no aparece acompañada en la declaración citada por pruebas que demuestren que el Gobierno tenga un plan para “entregar la Patagonia”.

Mientras Milei intenta convertir la soberanía sobre Malvinas en uno de los ejes de su agenda nacional e internacional, Villarruel vuelve a marcarle la cancha desde adentro.
La grieta ya no está solamente entre el Gobierno y la oposición. También atraviesa al propio oficialismo.