Desempleo juvenil en Argentina: llega al 17% y más cuentapropismo.

La desocupación llegó al 17% entre las mujeres jóvenes y al 14% entre los varones jóvenes.

La desocupación general fue del 7,9% en el segundo trimestre. Entre los jóvenes, la tasa llegó al 17% en mujeres y al 14% en varones.

El mercado laboral argentino atraviesa un escenario de fuertes cambios. Según los datos del INDEC correspondientes al segundo trimestre de 2026, la desocupación general alcanzó el 7,9%. Entre los jóvenes, el porcentaje fue considerablemente mayor.

La desocupación llegó al 17% entre las mujeres jóvenes y al 14% entre los varones jóvenes. El dato refleja las dificultades que enfrentan quienes buscan ingresar al mercado laboral, especialmente para acceder a empleos registrados.

El relevamiento, realizado en más de 30 aglomerados urbanos, también mostró un crecimiento del trabajo por cuenta propia.

Más personas trabajan por cuenta propia

El cuentapropismo representa actualmente el 25% de las personas ocupadas y fue el único segmento que registró un crecimiento en los datos analizados.

Durante el último año, unas 300.000 personas comenzaron a trabajar de manera independiente.

Dentro de este grupo conviven distintas situaciones. Algunas personas eligen desarrollar una actividad por cuenta propia, mientras que otras recurren a esta modalidad ante las dificultades para conseguir un empleo formal.

Las plataformas digitales, los cambios frecuentes de actividad y las nuevas tecnologías también modificaron las formas de trabajar. En paralelo, el empleo privado formal no muestra una expansión sostenida desde hace más de una década.

El 65% de los cuentapropistas es informal

Uno de los principales datos del relevamiento está relacionado con la informalidad.

El 65% de los trabajadores por cuenta propia trabaja sin registración, frente al 37,9% de los asalariados.

Esta situación significa que una parte importante de los trabajadores independientes no realiza aportes jubilatorios ni cuenta con obra social y otras coberturas vinculadas al empleo registrado.

Entre las actividades que pueden desarrollarse bajo estas condiciones aparecen la albañilería, la electricidad y distintos emprendimientos gastronómicos.

La informalidad también puede generar mayor inestabilidad en los ingresos y períodos sin aportes, cobertura médica o seguros.

La inteligencia artificial y los primeros empleos

Otro de los factores que comienza a impactar en el mercado laboral es la inteligencia artificial.

Los primeros empleos suelen incluir tareas de apoyo, aprendizaje y actividades administrativas. Algunas de esas funciones pueden ser automatizadas mediante nuevas herramientas tecnológicas.

La analista María Migliore señaló entre las tareas que podrían verse afectadas la redacción, elaboración de informes, programación básica y determinadas actividades administrativas.

El impacto también podría alcanzar a jóvenes con estudios universitarios que buscan sus primeras oportunidades en actividades profesionales.

Sin embargo, todavía no está definido cómo evolucionará el uso de estas tecnologías ni cuál será su efecto concreto sobre la cantidad de puestos de trabajo disponibles.

El desafío de la protección laboral

El crecimiento del trabajo independiente plantea además un desafío para el sistema de protección social.

Según el análisis citado en el informe, las reglas actuales todavía están pensadas principalmente para trabajadores con empleos estables y en relación de dependencia.

En este contexto, se plantea la necesidad de generar mecanismos que permitan mantener aportes y cobertura de salud, seguros y jubilación durante los períodos de cambio de actividad.

El escenario combina así mayor desempleo juvenil, crecimiento del cuentapropismo e informalidad, en un mercado laboral que atraviesa una transformación marcada por las nuevas tecnologías.