La Bomba quiere la banca: ¿los militantes deberán hacer fila?

De Manzur y Alfaro a Jaldo: una carrera política con varios escenarios.

¿Qué cara pondrá un histórico militante del jaldismo si mañana se encuentra con que en la lista oficial aparece Gladys “La Bomba Tucumana” como candidata a legisladora.

La pegunta no es menor.

Mientras dirigentes territoriales llevan años caminando barrios, comunas y municipios, haciendo campaña bajo el sol y poniendo el cuerpo en cada elección, en el oficialismo vuelve a aparecer el debate sobre el lugar que ocupan las figuras mediáticas en las listas electorales.

Y “La Bomba” ya conoce ese camino.

En 2019 anunció su candidatura a legisladora por el justicialismo y acompañó públicamente a Juan Manzur y Osvaldo Jaldo. Antes había sido funcionaria del área de Cultura de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, durante la gestión de Germán Alfaro.

Ahora, siete años después, la historia vuelve a ponerla cerca del poder provincial.

Este lunes, Jaldo y el ministro del Interior, Darío Monteros, recibieron a la cantante en Casa de Gobierno. Según trascendió, Gladys planteó su preocupación por la situación económica y manifestó su voluntad de colaborar y participar en proyectos sociales.

¿Y el militante?

Ese que recorrió cada localidad. El que puso carteles. El que fiscalizó. El que acompañó al oficialismo elección tras elección. El que conoce a los vecinos y los problemas de cada municipio y comuna.

¿Tendrá que hacer cola detrás de una figura televisiva para conseguir un lugar en la lista?

Gladys la Bomba Tucumana.

¿Las empanadas también cotizan en política?

La propia Gladys viene contando públicamente las dificultades económicas que atraviesa como comerciante. Y allí aparece la ironía política que seguramente recorrerá las mesas peronistas:

Si las empanadas no alcanzaron para sostener el negocio, ¿alcanzarán para sostener una candidatura?

El interrogante es político, no gastronómico.

Porque una cosa es convocar a una artista para un acto, otra muy distinta es convertir la popularidad mediática en una candidatura con posibilidades de acceder a una banca.

Y mientras tanto, algunos dirigentes seguramente estarán mirando de reojo el armado.

Teléfono para el “Tano” Alfaro. Teléfono para el Ministerio del Interior.

Osvaldo Jaldo y Luis Miguel Rodriguez.

Y hay otro que también parece mirar la pista: Luis Miguel “El Pulga” Rodríguez. El futbolista tucumano ya compartió actividades oficiales con Jaldo, incluso en el programa provincial “Palpitar 2026”.

De Manzur y Alfaro a Jaldo: una carrera política con varios escenarios.

El archivo tampoco ayuda a disipar las dudas.

En 2019, “La Bomba” pasó de desempeñarse en el área de Cultura de la Municipalidad capitalina —durante la gestión de Germán Alfaro— a sumarse al espacio de Manzur y anunciar su candidatura a legisladora.

Ahora vuelve a acercarse al oficialismo provincial.

La política tucumana tiene memoria.

¿Estamos ante una nueva candidatura o ante una nueva forma de construir poder?

Porque mientras se discuten nombres, lugares y representatividad, los militantes de siempre pueden preguntarse quién tendrá prioridad: ¿el que caminó durante años el territorio o el que tiene más exposición en televisión?

Y si finalmente la “Bomba” aparece en una lista, habrá que ver qué dicen los históricos dirigentes de la región.

Porque, a esta altura, entre la Bomba, las empanadas y el Pulga, parece que en Tucumán también se viene un nuevo campeonato: **el de quién consigue primero la camiseta oficial de candidato.