La conmoción rodea al círculo íntimo de la cantante Tini Stoessel tras salir a la luz las tres amenazas de muerte enviadas a su hermano, Francisco Stoessel. La escalada de violencia verbal se produce mientras la familia atraviesa una fuerte guerra interna por el control y la revisión de los fondos financieros.
Las intimidaciones llegaron directamente al dispositivo personal del joven mediante mensajes de texto y aplicaciones de mensajería. El contenido de las advertencias incluye acusaciones directas de «mafioso» y promesas de agresiones físicas si no frena sus intervenciones.
Las fuentes cercanas señalan que el trasfondo de los ataques responde a las tensiones generadas a partir de la auditoría patrimonial que la propia artista encargó para revisar las cuentas y los gastos de sus allegados.
Las sospechas y la interna patrimonial
El conflicto comenzó cuando la revisión contable detectó anomalías en resúmenes de tarjetas de crédito y transferencias vinculadas al entorno de Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera. A partir de ese momento, la figura de Francisco Stoessel quedó bajo la lupa por el financiamiento de sus proyectos comerciales.
Las hipótesis en torno a las amenazas señalan dos frentes: por un lado, amedrentamientos dirigidos a frenar el avance del peritaje económico; por el otro, desacuerdos severos con acreedores o partes involucradas en sus emprendimientos privados.
Medidas de prevención y la respuesta del círculo íntimo
El impacto de las tres advertencias llevó a que el joven reconsidere sus rutinas diarias y evalúe la contratación de custodia privada para resguardarse en la vía pública.
Por su parte, los abogados de la familia coordinan los pasos a seguir para radicar la denuncia ante los fueros penales y solicitar el rastreo de las líneas telefónicas desde donde salieron los mensajes.




