
Un sismo de magnitud 4,7 se registró este sábado 5 de septiembre por la mañana en el norte argentino y fue percibido en distintos puntos de Tucumán, Salta, Catamarca y Jujuy.
Según informó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el movimiento ocurrió exactamente a las 8.37, con una profundidad de apenas 6 kilómetros. El epicentro se ubicó en territorio salteño, 74 kilómetros al oeste de Cafayate y 71 kilómetros al este de Antofagasta de la Sierra, Catamarca.

Las coordenadas proporcionadas por el organismo fueron -25.974 de latitud y -66.703 de longitud.
Cómo se sintió en Tucumán
En San Miguel de Tucumán, el temblor fue advertido principalmente por personas que se encontraban en reposo o en los pisos superiores de edificios. Algunos vecinos describieron una vibración breve, mientras que otros observaron el movimiento de objetos colgantes. En la ciudad de Salta también fue percibido de manera débil. De acuerdo con la escala de intensidad Mercalli Modificada utilizada por el INPRES, ambas capitales registraron una intensidad considerada débil.
La mayor intensidad se produjo en Molinos, Salta, una de las localidades más próximas al epicentro. Allí el movimiento fue catalogado como de intensidad media: se registró movimiento de puertas y ventanas y una oscilación visible de objetos colgantes.
En Cafayate, el sismo alcanzó una intensidad de entre III y IV. Fue percibido dentro de viviendas y provocó el movimiento de objetos livianos. Hasta el momento no se informaron daños de gravedad. En San Salvador de Jujuy, en tanto, la intensidad fue de entre II y III y el temblor fue sentido levemente por algunas personas que permanecían en reposo.
No se reportaron daños importantes
Hasta el momento, no se informaron víctimas, heridos ni daños materiales importantes como consecuencia del movimiento. Las autoridades continúan monitoreando la actividad sísmica en la región.
Desde el INPRES explicaron que magnitud e intensidad no significan lo mismo: la magnitud mide la energía liberada por el sismo, mientras que la intensidad refleja los efectos que produce en cada lugar. Por eso, un mismo movimiento puede sentirse de manera diferente según la distancia al epicentro, la profundidad, el tipo de suelo y las características de las construcciones.
Qué hacer ante un sismo
Ante un temblor, se recomienda mantener la calma y alejarse de ventanas, espejos, estanterías y objetos que puedan caer. Dentro de una vivienda o edificio, es conveniente buscar protección debajo de una mesa resistente y evitar utilizar los ascensores.
Si el movimiento sorprende a una persona mientras conduce, debe reducir la velocidad y detenerse en un lugar seguro, lejos de postes, árboles, puentes y tendidos eléctricos. En la vía pública, se recomienda alejarse de fachadas, carteles y estructuras que puedan desprenderse y, cuando sea posible, dirigirse hacia un espacio abierto.
Después de un movimiento importante, el INPRES aconseja revisar las instalaciones de gas y electricidad y no encender fuego si existe sospecha de una fuga. También recomienda mantenerse informado a través de canales oficiales. El organismo cuenta además con un formulario de percepción sísmica para que los ciudadanos indiquen desde qué localidad sintieron el movimiento y describan sus efectos. Estos datos permiten elaborar el mapa de intensidades de cada evento.



