La Justicia tucumana absolvió a los profesionales médicos imputados por la muerte de Matías Juárez, el niño de 10 años que falleció luego de someterse a una cirugía programada de amígdalas en el Sanatorio San Lucas.
La resolución fue adoptada en línea con la postura de la fiscal Marta Jerez, quien durante los alegatos había solicitado la absolución de los profesionales. De esta manera, el proceso penal concluyó sin condenas para los médicos involucrados.
La decisión generó un fuerte rechazo por parte de la familia del menor y de la querella, que cuestionaron el accionar del Ministerio Público Fiscal durante las distintas etapas de la investigación. En ese sentido, recordaron que la fiscal Mariana Rivadeneira ya había sostenido un criterio similar durante la instrucción inicial y que, según el reclamo de los familiares, no había citado a declarar a los médicos involucrados.

Qué sostiene la familia
Según la reconstrucción sostenida por los allegados de Matías, el niño ingresó al Sanatorio San Lucas para someterse a una intervención quirúrgica programada. Tras la operación, sufrió complicaciones hemorrágicas que, de acuerdo con el planteo de la familia, no fueron controladas de manera oportuna.
El cuadro posteriormente derivó en un ACV isquémico y finalmente en la muerte del menor.
La familia considera que existieron responsabilidades médicas en el desenlace y cuestiona que esas responsabilidades no hayan sido acreditadas judicialmente.
Dolor e indignación tras la lectura de la resolución
La lectura del veredicto provocó una fuerte reacción entre los familiares que se encontraban en los tribunales. La madre de Matías sufrió una crisis de nervios al escuchar la decisión y tuvo que recibir asistencia médica en el lugar por parte del servicio de emergencias 107.
Tras finalizar la audiencia, los familiares manifestaron públicamente su indignación.
El abuelo de Matías expresó su dolor ante la decisión judicial: «No puede ser esto, no es justicia».
La querella, en tanto, adelantó que apelará la resolución y recurrirá ante la Corte Suprema de Justicia de Tucumán en busca de revertir el fallo.
Así, a varios años de la muerte del niño, el proceso penal terminó sin médicos condenados, mientras la familia continúa reclamando que se determinen las responsabilidades por lo ocurrido.




