
En una provincia donde miles de familias hacen malabares para llegar a fin de mes, donde comerciantes bajan sus persianas y los reclamos por salud, seguridad y obras públicas se multiplican, vuelve a instalarse una pregunta incómoda:
¿Cómo se justifica que un solo legislador necesite casi 44 asesores para cumplir con su función?
El caso del legislador provincial Freddy Toscano vuelve a poner bajo la lupa el uso de los recursos públicos. Según la información difundida, su estructura estaría integrada por casi 44 asesores, de los cuales 23 revisten Categoría 1, uno de los niveles salariales más altos dentro del escalafón legislativo.

La cifra genera un fuerte debate.
Si un representante necesita semejante aparato de colaboradores para desarrollar su tarea parlamentaria, la ciudadanía tiene derecho a preguntarse si se trata de una necesidad institucional o de una estructura sobredimensionada financiada con el dinero de los contribuyentes.
Mientras miles de tucumanos enfrentan dificultades económicas, pagan impuestos cada vez más altos y reclaman respuestas concretas a problemas cotidianos, la Legislatura vuelve a quedar expuesta por el crecimiento de su planta política. El contraste resulta inevitable: afuera se exige austeridad a la sociedad; adentro, los cargos políticos parecen multiplicarse.
La transparencia no debería ser una opción.
Los ciudadanos merecen conocer quiénes integran esas estructuras, cuáles son sus funciones específicas, qué tareas realizan diariamente y cuáles son los resultados concretos de ese trabajo.
La política no puede seguir funcionando de espaldas a la realidad económica de Tucumán.
Cada cargo público debe poder justificarse con eficiencia, productividad y servicio a la comunidad. De lo contrario, la percepción de privilegios seguirá erosionando la confianza en las instituciones.
Porque la verdadera representación no se mide por la cantidad de asesores que rodean a un legislador, sino por los proyectos que impulsa, los problemas que resuelve y las respuestas que brinda a quienes lo eligieron.



