Eduardo Cobos asumirá como interventor del ERSEPT.

El titular del Ente Regulador de Servicios Públicos de Tucumán puso su cargo a disposición en medio de una creciente disputa institucional con la subinterventora del organismo.

El choque entre las autoridades designadas por el Ejecutivo se venía tramitando mediante cartas documento y dictámenes contrapuestos. La disputa estalló formalmente cuando Lausberg frenó un pedido de informe sobre 13 agentes administrativos, acusó a Ascárate de «hostigamiento» hacia el personal de Recursos Humanos y amenazó con recurrir a la Justicia Penal.

En respuesta, Ascárate rechazó la pretensión de la subinterventora de ejercer un control previo sobre los expedientes y advirtió que la paralización de trámites por parte de su área estaba provocando un severo desorden institucional.

Paro sindical, «ñoquis vip» y denuncias por falta de insumos

En paralelo al quiebre de la cúpula, la sede de calle Córdoba al 500 permanece paralizada por un paro convocado por el gremio ATERET. Los trabajadores protestan contra el cese de contratos del personal operativo mientras denuncian el nombramiento de «ñoquis vip» promovidos por la conducción. Asimismo, el referente sindical Fabián Frías advirtió que el organismo carece de herramientas básicas para auditar a EDET y a la SAT en medio del malestar social por el tarifazo eléctrico. De hecho, expusieron que el ERSEPT posee solo una camioneta en condiciones y que la propia distribuidora privatizada presta vehículos a la entidad para ejecutar los controles.

La decisión fue confirmada por el gobernador Osvaldo Jaldo, quien anticipó que firmará el decreto aceptando su dimisión. En su reemplazo asumirá Eduardo «Lalo» Cobos, exdefensor del Pueblo de Tucumán, quedando al frente del organismo regulador.