
A una fecha del final de la fase regular del Torneo Clausura, River Plate comienza a definir el rumbo de varios integrantes del plantel profesional. La derrota ante Boca Juniors en la Bombonera no solo evidenció un golpe en lo deportivo, sino que también pareciera acelerar un proceso de recambio que se percibe inevitable. Al igual que como sucedió una vez finalizado el Mundial de Clubes, Marcelo Gallardo tendría en mente reducir el número de futbolistas profesionales dentro del plantel de cara a la próxima temporada.
Varios de los jugadores a los que se les finalizan los contratos no seguirían, sumado a que otros podrían emigrar en caso de que aparezcan ofertas que convenzan a ambas partes.
Otro de los casos de estudio será la situación del polifuncional defensor Sebastián Boselli (el zaguero uruguayo tiene contrato vigente hasta diciembre de 2026). Tras una cesión con saldo positivo en Estudiantes de La Plata, River decidió reincorporarlo, aunque su desempeño posterior dejó dudas. Su rendimiento, especialmente en la serie de Copa Libertadores ante Libertad de Paraguay, impactó en la decisión del cuerpo técnico de ubicarlo detrás de Paulo Díaz, Lucas Martínez Quarta y Lautaro Rivero dentro de la consideración. Además, el regreso de Germán Pezzella para la próxima temporada le quitará aún más posibilidades de competir por un lugar.
Tras la derrota contra Boca Juniors, River Plate figura en la sexta posición de la Zona B con 21 unidades, a diez del líder Rosario Central. Los dirigidos por Marcelo Gallardo cerrarán su participación en el Torneo Clausura el próximo fin de semana visitando a Vélez. Además, el tropiezo puso en riesgo su puesto en zona de Pre Libertadores al cosechar 52 puntos (a sólo uno se encuentran Deportivo Riestra y Argentinos Juniors).



