

…Dicen que en Tucumán el aire no corre, se estanca como el agua en los bajos, y que los hombres han aprendido a hablar bajito, no sea que el viento lleve el chisme a oídos que no debe…
¡Hola, Hola! ¡O, mejor dicho, Hola! para los que todavía pueden hablar sin mirar el reloj, porque en Tucumán la libertad de expresión cotiza a sesenta minutos por cuadra. Vivimos en Argentina, el país donde la realidad te pega un cachetazo antes del desayuno, pero lo de Tucumán ya es de un surrealismo digno de un diván sobrepoblado.
Resulta que el legislador Gerónimo Vargas Aignasse, sentado plácidamente en su banca de oro de la Legislatura más cara y opaca del país —esa que nos cuesta mensualidades que superan los 300 millones de pesos— tuvo una burda «epifanía» democrática. Su gran aporte al bienestar del pueblo es un proyecto para reformar el Código Procesal Penal, aunque no es para meter presos a los delincuentes, sino para amordazar a los que dicen la verdad, como le ocurrió a la Diputada nacional Soledad Molinuevo y al Dr. Gustavo Morales.

El legislador inventó la figura de la «Medida Cautelar Digital Urgentísima», una herramienta cuyo nombre parece el de un delivery de pizzas, pero cuyo efecto es un patíbulo digital. Propone que un juez pueda borrar cualquier publicación en redes sociales o páginas web en un plazo máximo de 6 horas si alguien del poder se siente «agraviado», un tiempo insuficiente incluso para armar una defensa.

Es literalmente, el fin del periodismo o la creación del «Diario Vargas Aignasse», un pasquín mental donde solo se publica lo que al poder le gusta y donde se pretende devorar la cabeza de la gente a fuerza de mordazas virtuales para que nadie ose cuestionar a políticos, o fondos, etc.
El apuro legislativo detrás de este blindaje exprés tiene nombre, apellido y cotización en dólares: el «Jaldo-Gate». Los medios de prensa locales y nacionales más independientes desnudaron al poder al revelar que el gobernador Osvaldo Jaldo se compró una lujosa propiedad de fin de semana en Tafí del Valle valuada en 300 mil dólares.

Hay voces eufóricas que dicen: -Hay que aprovechar que el gol de Messi tiene anestesiados a los tucumanos. El efecto “mundial de futbol” ayudaría a que el proyecto de censura exprés se apruebe sin tanto aspaviento.
Como en Tucumán las declaraciones juradas de los funcionarios son un secreto de Estado guardado bajo siete llaves, la filtración causó un sismo que llegó a los medios nacionales. La respuesta del manual de la impunidad fue inyectar miedo; si esta ley hubiera estado vigente, el entorno del gobernador habría recurrido a un juez cercano para hacer desaparecer la noticia de la mansión en solo 6 horas.

Lo insólito de Vargas Aignasse es que opera con una lógica tan retorcida que parece tener una cabeza que él mismo se come: un canibalismo intelectual donde, siendo abogado y conociendo la jerarquía de las normas, destruye el Pacto de San José de Costa Rica y la prohibición de la censura previa con tal de blindar a la casta política.
Esta iniciativa representa una tortura técnica; mientras los informes de la ONU sobre la Tortura observan a Tucumán como una de las peores provincias en violación a los derechos humanos, estos legisladores proponen la asfixia del discurso público para instaurar un Estado de Policía donde el ciudadano prefiera el silencio antes que enfrentar la maquinaria punitiva del poder.

El siniestro proyecto que pareciera sacado del manual del Nazi Josep Gebbels. Así es, Gerónimo Vargas Aignasse, celebra encuentros en comisión legislativa y obtiene dictamen favorable con aval de sus pares legisladores José Macome, Christian Rodríguez, Carolina Vargas Aignasse y Sara Assan.
¿Estamos ante un momento crucial en el que se produciría el quiebre del sistema republicano?
¿Podría consumarse un hecho de prevaricato de legislador?
¿Estamos ante la violación al art 29 de la Constitución de la Nación, de infames traidores a la Patria?
Claramente no presenciamos la defensa de la dignidad, sino que somos espectadores de una obra de terror realizada en un cementerio de noche, en donde los actores son un puñado de personas llamados “censores” quienes “dramáticamente e histéricamente” utilizan un mazo que representa al derecho penal aplastando la crítica legítima.
Grabación audiovisual que registra el discurso del Gobernador Osvaldo Jaldo (01 de Marzo 2025 momento exacto del quebrantamiento de la división de poderes y la suma del poder público mediante el siguiente enlace: [Link]»
https://drive.google.com/file/d/1tR-V_UNj9zfbJutvxwDb0g4KehMGSqrJ/view?usp=drive_link
Vargas Aignasse y sus aliados legislativos no están cuidando a los tucumanos del ciberacoso; ¿estarían tratando de legalizar una vía de hecho para salvar sus propios patrimonios y esconder las cuentas bajo la alfombra?
Quieren apagar la última luz que queda, que es la palabra libre, pero olvidan un detalle: la verdad, aunque la borren en seis horas, siempre encuentra la forma de volver a encenderse.



